lunes, 15 de junio de 2009

Collage


"El lado oscuro"

"De eso no se habla"
"Son tiempos de sanata"

[Revi-poster para coleccionar]


"Seriedad, señores"



por favor... ¡un poquito de honestidad!


¿?


Urgente se busca:
ventana sobre las palabras



Éramos pocos...


miércoles, 20 de mayo de 2009

Valga la redundancia



¡Valga!, ¡redundemos!, ¡repitamos!
Seamos tan obvios y reiterativos que nos cansemos de pronunciar las palabras.
¡Gritemos, expresemos, vivamos!
Qué valga…
La redundancia en el amor,
La repetición de la música intensa,
La vuelta a los recuerdos, los sabores y las fragancias…
Digamos las cosas una y mil veces.
Hagámonos escuchar, aunque sea hoy.
Aunque nuestras voces no salgan de estas cuatro paredes, aunque la sociedad sorda no quiera oírnos, gritemos, hasta que nos duela la garganta.
Gritemos, porque estamos vivos, y eso alcanza.

viernes, 1 de mayo de 2009

Agridulce (más agrio que dulce)


Del bocado perverso, del mordisco prohibido, al eterno placer oculto, oscuro, peligroso.
Roja como la pasión, como el fuego, como el infierno, como la sangre
Fresca como la brisa o como el viento de otoño.
Jugosa como los labios carnosos, como una fresa madura.
La Manzana, emblema de la vida, se parece al corazón.

viernes, 16 de enero de 2009

People are strange


"Swallow, Love" - Joan Miró
Gente, gente, gente.
Diversidad. Energía.
La gente es extraña,
La gente está loca,
La gente miente,
La gente es.

La gente ama, a veces mucho, tanto que quema.
La gente ama tanto, que a veces odia.
Y a veces la gente no se corresponde. Ama y libera la energía de su amor al éter, al vacío.
Ama intensamente, secretamente y canaliza su amor en arte, en vida, en días.

Porque Paula ama a Esteban, pero Esteban no la ama, apenas la quiere y eso no basta.
Porque Haroldo ama a Paula, silenciosamente. Y a Paula le encantaría amar a Haroldo, pero no lo ama. Ama a Esteban.
Entonces Paula baila, baila como loca.
Y entonces Haroldo pinta. Pinta cuadros, cortinas y paredes. Pinta tanto que ya no le quedan cosas por pintar. Acumula obras hermosas, motivadas ellas por esa energía libidinal y carnal, por ese amor desmedido hacia Paula.
Y Esteban se mantiene perfectamente distante, sombrío, erguido, y orgulloso. Esteban sólo ama a su guitarra. No sabe querer, no sabe abrazar.

Y así la energía circula, y así las cosas se mueven, gracias al amor no correspondido, a ese caudal de sentimientos liberados al aire, que se convierten en arte, en fuerza, en viento.
Así se mueven turbinas, se genera electricidad, se remontan barriletes y se elevan puentes.

La gente es extraña. La gente ama.
La gente es extrañamente amante.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Dialéctica dicotomía













Un pragmático hippie posmoderno,
Una utópica y desordenada filósofa,
Un constante y movedizo amor.
Un solo mundo. Muchas historias.

--- cambio de escena ----
--- maquillaje y vestuario ----

Un artista matemático suma y resta los lunares de una deportista pueblerina.
Se miran, pero no se tocan

---- música de ópera ---
--- escenografía roja ---

Un despechado trabajador,
Una estudiosa joven de ojos oscuros,
Conectados, dentro de su desconexión.

---- afuera, la lluvia ---
---- adentro, calor artificial ---

Un bebé vulnerable,
Una madre inexperta.
Un amor maternal.

--- se cierra el telón ---
--- (no hay aplausos) ---

Quedan ellos dos, al desnudo…entre las bambalinas de una vida de esperanzas y noches en vela.
Quedan ellos, mirándose a los ojos, queriéndose implícitamente.
Los dos saben que cada uno esconde muchos personajes.
Son millones, auque parezcan dos. Aunque hoy se saquen las máscaras y se descubran eternos.
Porque están expuestos, pero no fingen. Hoy son sólo dos.

martes, 11 de noviembre de 2008

Facultando los días


Tardes de termo azul, de mates fuertes, o a veces lavados.
Charlas de pasillo, chusmeríos vagabundos que se filtran entre académicos discursos.
Miradas evaluativas, calificadoras. Conexiones imperceptibles.
Ideas utópicas, proyectos gigantes e inabordables que emanan de una mente pensativa que se distrae con el sol en la ventana. Mientras tanto, la disertación sigue. Pero pasan tantas cosas en el medio. Son dos horas, o veces tres, en las que por las cabezas de todos pasan ilusiones y desdichas.
Saludos por compromiso, saludos con timidez. Clásicos momentos de titubeo, cuando una pujante fuerza que sucita un saludo con la mano lucha internamente con el impulso de saludar con un beso, situación que se transforma en un balanceo bailarín que hace que ambos se sonrojen y digan simplemente “hola”.
Cuadernos manchados, biromes prestadas, bancos incómodos. Pensamientos ajenos, debates inconclusos.
Al final de cuentas, es lo que elegí. Y no me arrepiento.
Me gusta, mi vorágine me gusta.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Historias de tren III

Ellos se veían cada tanto, pero algo atravesaba todos sus actos, hasta los más mínimos: el desencuentro.
A trasmano, así vivieron su relación.
Cuando ella iba, él venía; cuando él la buscaba, ella se perdía. A veces se chocaban y se miraban fijo, disfrutaban del cara a cara, pero la sensación de saber que pronto se volverían a desencontrar los angustiaba. Cuando ella lo llamaba, él justo salía.
Siglos estuvieron así, navegando por la vida con la certeza de que en algún momento las fuerzas se iban a alinear para que el encuentro surja. Y surgió, irradiando vida, amor y sensatez. Fue un enero, en el que coincidieron en un tren y allí se quedaron para siempre, viajando en el tiempo y en la eternidad.